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RD CARACOLUS EXCELLENS

Todo criollo que ha estado en algún momento cerca de un río, campo o en algún bosque de la isla, ha visto estos endémicos caracoles tan peculiares de República Dominicana.

En los tiempos prehistóricos de las Antillas, el caracol terrestre Caracolus excellens era recolectado de forma habitual y se utilizaba principalmente como complemento de la dieta de los indígenas y comunidades locales.

En un hallazgo arqueológico muy significativo que se conoció en agosto de 2022, en el Monumento Natural Cabo, en la zona oriental de la península de Samaná, aparecieron miles de conchas fragmentadas o intactas de Caracolus excellens en los suelos de uso y áreas de basura de aquellos asentamientos prehistóricos y aborígenes.

El Caracolus excellens antes conocido como (Pleurodonte excellens) es un caracol terrestre de la isla, descrito por el malacólogo alemán Louis Pfeiffer en 1853 quien lo nombró inicialmente como Helix excellens. Tradicionalmente ubicado dentro de la familia de moluscos Pleurodontidae (o el género Pleurodonte), la ciencia moderna lo clasifica hoy en día dentro de la familia Solaropsidae, bajo el género Caracolus.

Su concha aplanada mide aproximadamente entre 58 mm y 63 mm de diámetro, pudiendo alcanzar ejemplares de hasta 8.5 cm en condiciones óptimas de desarrollo con tono oscuro (negruzco o marrón). Su cuerpo es casi negro en la parte central, tornándose rojizo o anaranjado hacia los costados, con tentáculos que muestran un patrón característico.

Es una especie de hábitos muy tímidos y esquivos,  es un animal de crecimiento lento que tarda cerca de 2 años en alcanzar su tamaño adulto definitivo. Pone huevos grandes que eclosionan en aproximadamente 2 semanas, tras lo cual las crías permanecen un tiempo ocultas bajo tierra.

Su alimentación es estrictamente herbívora, prefiriendo vegetales de hoja verde como lechuga, pepino y diversas frutas silvestres.

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