Un total de 44 especies animales, fúngicas y vegetales fueron declaradas extintas en 2025 según las evaluaciones científicas realizadas por expertos de todo el mundo y que se recogen en la Lista Roja elaborada y actualizada a diario por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
De entre todas las especies declaradas extintas destacan varios especímenes de aves, mamíferos e invertebrados que ya han entrado en esta categoría calificada por los expertos como “irreversible”.
El zarapito fino (Numenius tenuirostris) fue un ave migratoria que durante siglos surcó los cielos de Eurasia y del norte de África, estando estrechamente emparentada con el zarapito trinador, aún presente en varios puntos de España.
Otra de las especies perdidas durante 2025 es el Conus lugubris, un pequeño caracol marino de las costas de Cabo Verde algo molesto para los humanos por su picadura venenosa, pero crucial para la biodiversidad oceánica según los científicos.
La tragedia también golpea de lleno a los mamíferos, como es el caso de la musaraña de la Isla de Navidad (Crocidura trichiura), un diminuto insectívoro australiano de unos 15 centímetros de largo que se ha dado por desaparecido tras ser visto por última vez en la década de 1980.
Australia también ha sido protagonista de la desaparición permanente de tres especies de bandicuts, unos pequeños marsupiales omnívoros de hocico alargado, orejas grandes y cola peluda que durante siglos fueron capaces de adaptarse a ambientes extremos, pero no a la acción del ser humano.






