Chopin – Nocturno en Do sostenido menor, Op. posth.
Intérprete: Menahem Pressler – piano solo
En 1942, en el campo de Kraków-Płaszów, un comandante nazi ordenó a la pianista Natalia Karp que tocara en su cumpleaños en pleno holocausto de la 2da guerra mundial. Ella eligió este nocturno. Tocó tan bien que el oficial perdonó su vida, y la de su hermana.
Frédéric François Chopin un siglo antes, había dedicado la pieza a su hermana. Chopin escondió citas de su propio Concierto nº 2 dentro de la partitura: fragmentos del concierto disfrazados de melodía. La pieza termina en Do sostenido mayor: después de toda la melancolía, los acordes finales llegan a algo cercano a la esperanza. En términos técnicos, una tercera de Picardía. En la práctica, Chopin cerró una despedida con un punto de luz. No es posible describir las decisiones interpretativas específicas de esta grabación. El tempo en la sección central donde el compás cambia a 3/4, la dinámica en el regreso al tema principal y el peso en los acordes finales en mayor.
Chopin no solo compuso. Revelo algo profundo de nosotros. Escribió este nocturno a los 20 años, la víspera de dejar Polonia. Se la envió a su hermana Ludwika como “ejercicio antes del concierto n° 2”. no era un ejercicio. Era una despedida, ya que nunca mas volvió a Polonia.
En 1939, Szpilman tocaba esta pieza en vivo en la radio polaca de Varsovia, momento en que caían bombas alemanas y no podía oír su propio piano. Fue la ultima musica transmitida en vivo desde Varsovia. Años después entre escombros donde estaba escondido en 1944, Szpilman fue descubierto y la toco para un oficial alemán, el cual decidió salvarle la vida a Szpilman, proporcionándole alimento y refugio hasta la liberación, un hecho real retratado en el libro y película El Pianista




