Decía Bartolomé de las Casas que la "lengua de los indios" era "la más elegante y más copiosa de vocablos, y la más dulce en sonidos".
A lo que se refería el historiador en sus crónicas desde América era en realidad al taíno, la primera lengua nativa del continente con la que se encontraron los españoles cuando llegaron en 1492.
"Al ser la primera lengua con la que se encuentran, es la que deja mayor huella en el español general, convirtiéndose en la más antigua y abundante en nuestro idioma", destaca María José Rincón, miembro de la Academia Dominicana de la Lengua.
Con "español general" la experta se refiere al idioma que se habla en común en todos los países hispanohablantes, ya que como reconoce, la influencia de otras lenguas indígenas en países específicos como el caso del náhuatl en México es mayor.
Sin embargo, los conquistadores adoptaron palabras taínas para denominar nuevas realidades que no conocían —sobre todo relacionadas con la naturaleza— y se las llevaron en sus viajes posteriores por otros territorios.






