Los carpinteros poseen muchas particularidades que los hacen especiales y llamativos, haciendo perforaciones profundas con su peculiar sonido, para buscar alimento y marcar su territorio. Su pico es fuerte y los músculos de su cuello también lo son.
El carpintero martilla un tronco de un árbol unas 20 veces por segundo, y la fuerza que soporta en cada golpe es de 1,200g. literalmente como si fuese un choque de auto yendo a unos 80 km por hora, generaría un golpe cerca de los 100g. Entonces, el carpintero aguanta 10 veces mas que un choque de esos todo el día.
Su anatomía le permite alcanzar las grietas más profundas en busca de larvas, hormigas, insectos, arañas, semillas, nueces y bellotas, así como de frutas y savia, e incluso beben néctar de los comederos para colibríes de vez en cuando.
La lengua de esta ave puede medir hasta un tercio de la longitud total de su cuerpo; es tan larga que, cuando se retrae, se enrolla alrededor de la parte posterior del cráneo, como un anillo protector, amortiguador o cinturón de seguridad natural para reducir el impacto al golpear.
Además de protección, su punta con cerdas y saliva pegajosa le permite extraer insectos profundamente incrustados en la madera. El hueso hioides viene siendo lo extraordinario, que soporta la lengua, se extiende y rodea el cráneo, facilitando esta asombrosa adaptación de la naturaleza.
Protectores del medio ambiente por naturaleza, prefieren los árboles muertos o moribundos porque atraen insectos. Además, les resulta más fácil perforar un tronco seco o en descomposición. La madera blanda y podrida es perfecta para encontrar insectos y excavar un nido.
Los carpinteros igual también visitan árboles vivos, que pueden albergar insectos arborícolas o perforadores de madera. Varias especies de pájaros carpinteros desprenden las capas exteriores de la corteza de los árboles para exponer los insectos y luego perforan la madera más fuerte donde encuentran larvas.
América del norte alberga 22 especies de carpinteros . La mayoría de ellos habitan en bosques, arboledas y matorrales. Sin embargo, algunas especies, como el carpintero de La Española el cual es endémico de la Isla, habitan en bosques húmedos, secos, latifoliados y de coníferas, pero también se encuentra en plantaciones, matorrales de cactus, áreas de manglares, pantanos, pastizales, palmerales, áreas agrícolas boscosas y parques urbanos, en toda Republica Dominicana.






